enseñarles a rezar      
"Tu mujer y tú sois el mejor medio del que se sirve Dios, para educar a vuestros hijos en la vida de piedad. Seguramente, recordaréis las oraciones aprendidas de labios de vuestra madre. A mí no me da vergüenza deciros que, por la mañana y por la noche, repito esas oraciones vocales que ella y mi padre me enseñaron: pocas, breves, piadosas".

Tajamar (Madrid), 28.X.1972

"Si les dais el ejemplo de vuestra frecuencia de sacramentos y de vuestra piedad mariana, vuestros hijos marcharán por el buen camino. La solución está en vuestras manos, porque los niños -aun los que parecen más pequeñines- no lo son tanto, y desde los dos años comienzan a ser testigos de vuestra vida. Son jueces crueles, inexorables: ¿quién va a meterles en la cabeza, a esa edad, que sólo Nuestro Señor es el que puede juzgar? Los hijos juzgan todo lo que ocurre delante de sus ojos; por eso, si os ven piadosos y rectos, si ven que no reñís, si ven que tenéis un amor grande a la Madre de Dios, que es también Madre nuestra; si ven que lucháis contra vuestros defectos y que procuráis ser buenos cristianos, ellos comenzarán a admiraros. Con eso, ya los estáis formando".

Brafa (Barcelona), 22.XI.1972