"Procurad
que los niños aprendan a valorar sus actos delante de Dios. Dadles
motivos sobrenaturales para que discurran, para que se sientan responsables;
y no les mostréis desconfianza. Es preferible que os engañen
alguna vez, a que destrocéis el cariño y la unión
que tienen con vosotros".
Guadalaviar (Valencia), 17.XI.1972